Preemergencia Ambiental: guía práctica para estar listo

La preemergencia ambiental suena a término técnico, pero en realidad es simplemente anticiparse a problemas como inundaciones, incendios o sequías. En vez de esperar a que la situación sea crítica, se actúa antes y se reduce el daño.

¿Por qué es importante la preemergencia?

Cuando las comunidades ignoran señales tempranas –como lluvias intensas anunciadas por los servicios meteorológicos o sequías prolongadas que agotan los reservorios–, el costo económico y humano se dispara. Un pequeño plan preventivo puede evitar evacuaciones caóticas y pérdidas de cosechas.

Además, la preemergencia refuerza la resiliencia: la gente aprende a adaptarse y a proteger su entorno antes de que los desastres golpeen con fuerza. Eso no solo salva vidas, también mantiene activos comercios y escuelas.

Pasos prácticos para una respuesta temprana

1. Monitorea fuentes oficiales. Suscríbete a alertas de la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI) o del Servicio Hidrológico. La información llega al móvil y puedes reaccionar en minutos.

2. Haz un inventario de riesgos. Anota qué zonas de tu barrio son propensas a inundaciones, deslizamientos o incendios. Pregunta a vecinos mayores; suelen recordar eventos pasados que sirven de referencia.

3. Prepara un kit básico. Incluye agua embotellada, alimentos no perecibles, linterna, pilas y documentos importantes en una mochila fácil de cargar. No esperes al último momento para armarlo.

4. Define rutas de evacuación. Marca los caminos seguros hacia puntos elevados o centros comunitarios. Practica la salida con la familia para que todos sepan qué hacer.

5. Involucra a la comunidad. Organiza reuniones vecinales para compartir planes y recursos. Cuando varios vecinos se coordinan, el apoyo mutuo reduce el estrés y acelera la recuperación.

Recuerda que la preemergencia no es una tarea única; es un hábito que se renueva cada temporada. Revisa tus preparativos al inicio de la primavera y antes del invierno para ajustarlos a nuevas amenazas.

Si te preguntas por dónde empezar, el primer paso es simple: abre la aplicación de alertas de tu celular y guarda los números de emergencia locales. Con esa información en mano ya has dado un gran salto hacia una comunidad más segura.

En resumen, anticiparse a los problemas ambientales evita sorpresas costosas. La clave está en informarse, planificar y actuar con la ayuda de vecinos y autoridades. Así, cuando llegue el momento, estarás listo para proteger lo que más importa.

Restricciones vehiculares en Santiago el 4 de junio: medidas por preemergencia ambiental y a quién afectan

El 4 de junio de 2025, Santiago aplicó restricciones a la circulación de vehículos por preemergencia ambiental, intentando frenar el avance de la contaminación atmosférica en la ciudad. Aunque no se detallaron los dígitos de matrícula afectados, las acciones apuntan a autos de mayor antigüedad y altas emisiones, recomendando el uso del transporte público.